lunes, 16 de julio de 2012

El sastre del torero

bullfigher tailor
Images from the video
I do not like bullfights because I have not managed to understand the "art" of bullfighting, although I like the vocabulary used in "Los toros", the encyclopedia of tauromachy written by José María de Cossío regarding the art of bullfighting from its origins, its history and its influence in the life and fine arts of the countries that have adopted it.

No me gustan las corridas de toro porque no he logrado entender el "arte" del toreo, aunque me gusta el vocabulario que se utiliza en "Los toros", la enciclopedia escrita por José María de Cossío sobre el arte del toreo desde sus orígenes, su historia e influencia en la vida y la cultura de los países en los que se practica.

Acording to Mario Carrión:
"Let's look at the nature of this cultural expression so innately Spanish. What is bullfighting? Is it barbarism, a sport rooted in the hunt or, an artistic expression similar to the dance? There have been many different opinions, often colored by the cultural background of the person expressing his or her thoughts. However, most Spanish people agree that it should not be considered a sport. Indeed, the translation of the Spanish term torear into the English word bullfighting, shows the prejudicial view of this event in the Anglo world. A person would have to be insane to fight a 1,200 pound beast; the objective of the bullfight is, in fact, the opposite: to avoid a brutal confrontation by using the human attributes of intelligence, grace, and elegance. In a sport, the important thing is to win; the sport fan is satisfied with the accumulation of points, hits, and records. In fullfighting, there is no scorekeeping. Satisfaction is implicit in the expected triumph of human cunning over brute force; a bullfight fun screams "olé" not because the matador has won, but because of the manner, the form, the grace, the wit, the dexterity of the torero performing a veronica, a natural, or any other pass with the capote or muleta, as the piece of cloth that he holds in his hand is called. The trophies awarded to the bullfighter are often nothing more than the people's momentary show of emotion; it is not unusual for a matador who may have only performed one artful move in the entire event to be the true winner of the day. For just as in painting, singing, or dancing, the quality that made that move special cannot be quantified or described. The appreciation of its worth is intuitive. Nevertheless, based on my reading on the subject, my practical experience as a matador, and my intuition, I define bullfighting as a type of dramatic ballet dance with death. As he would in dancing, the bullfighter must control his movements maintaining the rhythm, not of music, but of danger. On stage, a faux-pas means an interruption of artistic flow; in the bullfighting arena, a mistake could mean the death of the star of this drama."

En palabras de Mario Carrión: "Veamos ahora la naturaleza de esta expresión cultural tan netamente hispana. ¿Qué es el toreo? ¿una salvajada? ¿un deporte similar a la caza? ¿una expresión artística parecida al baile?. Ha habido opiniones para todos los gustos, pero la mayoría coinciden en no catalogarlo como un deporte. La traducción al inglés del término "toreo" como "bullfighting", que literalmente significa "pelea con toros", muestra el prejuicio extremo del concepto del toreo fuera de la hispanidad. Una persona tendría que estar loca para pelear con un monstruo de unos quinientos kilos. El objetivo del torero es precisamente lo opuesto: con gracia, elegancia, valor e inteligencia evitar el enfrentamiento. En un deporte lo importante es ganar; el aficionado a un deporte evalúa el resultado en puntos, goles o récords. En el toreo, el resultado es implícito en el triunfo esperado de la inteligencia humana sobre la fuerza bruta. Lo importante para que el aficionado grite un olé, no es que el maestro "gane" sino la manera, la forma, la gracia, el duende, o la gallarda maestría al dar al toro un pase con el capote o la muleta. Los trofeos, como las orejas o vueltas al ruedo, en muchas ocasiones, no significan otra cosa más que la emoción momentánea del público; no es extraño que a veces un torero que durante toda la corrida haya solamente dibujado un artístico quite, sea el verdadero triunfador de la tarde. Como en la pintura, el baile o el cante, la calidad que hizo a ese quite especial no puede describirse; su apreciación es intuitiva y subjetiva.
Basado en mi experiencia práctica, mis lecturas sobre el sujeto y mi intuición esta es mi definición. El toreo es una especie de ballet dramático con la muerte. Como en la danza, el torero, de una manera artística, tiene que controlar sus movimientos manteniendo el ritmo, no de la música, sino del peligro. En el escenario, un mal paso significaría una interrupción del proceso artístico; en el ruedo, un error podría causar la muerte del autor de este drama."

What actually made me write this post is this video shot by Mike Randolph: "The Bullfighter's Tailor", in which we can appreciate the skills and the "art" of these artisans.
Lo que realmente me hace escribir es este vídeo de Mike Randolph: "El sastre del torero" en el que podemos apreciar la habilidad y el "arte" de estos artesanos.


By the way, Daniel Roqueta is a tailor in Utebo, Zaragoza, Spain, and he has been making "trajes de luces", or suits of lights, for more than 25 years. The young bullfighter is Carlos Gallego, from Zaragoza as well. Incidentally, this is the city where I live.

Por cierto, Daniel Roqueta es sastre en Utebo, Zaragoza, y lleva 25 años confeccionando trajes de luces. El joven matador es Carlos Gallego, también de Zaragoza, dónde, curiosa coincidencia, vivo.
 
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